Mundialmente conocida por sus beneficios para la salud, la dieta mediterránea se hace especialmente patente en Elche y la todas la provincia de Alicante gracias a los productos de sus fértiles tierras y los pescados y mariscos de su mar.

El producto estrella de las compras gastronómicas ilicitanas es, sin duda, el dátil fresco de su palmeral. La temporada de recolección se extiende de octubre a enero y durante esa época es posible adquirirlo en algunos establecimientos ligados, en su mayoría, a las propias familias de los palmereros que se ocupan amorosamente de su cultivo y cuidado.

En estas tierras, el arroz es sin duda su protagonista principal en la mayoría de los platos acompañado por pescados, mariscos, carnes y verduras. Destacamos entre ellos el arroz a banda, el arroz a la alicantina, el caldero, el arroz con “costra”, el arroz caldoso o la popular “olleta” alicantina a base de verdura y legumbres.

Entre los postres hay que probar nuestros turrones con denominación de origen, horchatas y helados 100% artesanales.

Como complemento a estos manjares hay que saborear los vinos alicantinos que gozan de un reconocido prestigio y fama. Entre ellos sobresale el “Fondillón” vino exclusivo de la Denominación de Origen Alicante realizado con 100% de uvas monastrell sobremaduradas en la cepa y con envejecimiento máximo de 10 años. Con una tradición histórica que llega hasta nuestros días gracias a las 11 únicas y exclusivas bodegas que están autorizadas para su producción.

La riqueza gastronómica se extiende también a través de la amplia variedad de montaditos y tapas que usan como ingredientes carnes, verduras y salazones.

En tierras ilicitanas encontramos platos basados en la huerta y sus pescados. Arroz con costra, el arroz con conejo y caracoles, Mujol del Hondo con all i oli y el tradicional puchero con pelotas son una buena muestra de ello. Entre los postres destacan sus frutos de la tierra, dátiles, higos, granadas, así como la Tortada de Elche o el Pan de higo.

Elche ofrece una amplia gama de restaurantes de todas las categorías, desde los más elegantes y sofisticados a los de ambiente más relajado. En cualquiera de ellos se pueden degustar las exquisiteces de nuestra gastronomía.